Análisis – The Seven Deadly Sins – Knights of Britannia

Ante todo, debo de decir que hace ya muchos años que para mi, Bandai Namco se quitó el sambenito de los videojuegos basados en licencias anime con una calidad más bien ínfima, pero con The Seven Deadly Sins ha vuelto a recuperar para mi, parte de esa mala fama que sumaba antaño cuando operaba sin la compañía de Namco.  Si, esto es empezar una review dejando claro que el título que nos atañe no cumple con lo que se pudiera esperar.

Para el que no conozca The Seven Deadly Sins, también conocida por Nanatsu no Taizai, está basado en un manga de Nakaba Suzuki y publicado en la Weekly Shonen Magazine desde 2012.  Aunque quizás más de uno recuerda el anime que llegó a nuestro país de manos de Netflix hace casi un par de años, con una primera temporada de 26 capítulos y una supuesta segunda temporada que en verdad son cuatro capítulos que conectarán con la segunda temporada que está actualmente en emisión en Japón y que esperamos antes de final de año en la plataforma de streaming.

El manga/anime, está protagonizado por Meliodas, un misterioso y supuesto chaval que trabaja como el dueño de una posada, la Boar Hat, acompañado de un cerdete parlante que atiende al nombre de Hawk.  Un día reciben la inesperada visita de una chica que no es otra que Elizabeth la tercera princesa del reino de Liones, que busca a los Siete Pecados Capitales para que puedan defender al reino de los Caballeros Sagrados, que son los culpables de un golpe de estado sobre su país.  A partir de aquí se descubre como uno de los componentes de los siete pecados, conocido como la ira del dragón y emprenden su marcha para buscar a los antiguos componentes de los cuales se separaron hace diez años.

Este videojuego en principio, captura todas las vivencias que transcurren en el primer arco, ya que contaremos con más de una veintena de personajes que desbloquearemos en el transcurso de la campaña.  Aunque cabe destacar que muchos de ellos solo están disponibles en el modo duelo, y otros tantos solo puntualmente en misiones secundarias de la campaña.

Nada más empezar con el título, tenemos dos opciones disponibles, el anteriormente comentado modo duelo y la campaña.  La campaña se compone de aproximadamente de mas del centenar de misiones que se dividen entre las que forman parte de la historia y las secundarias.  Sobre las primeras solo destacar que por el desarrollo del juego y las nulas animaciones, nos encontraremos con docenas de lineas de dialogo acompañadas con la típica ilustración que nos recordará a todos esos JRPG que nos animan más a imaginarnos la situación que a vivirla, lo que resulta en una amalgama de sucesos que pasadas unas cuantas misiones, nos dará totalmente igual y nos incita a pasar de ellas para poder acabarlo cuanto antes.  En cuanto a las misiones secundarias, se tornan repetitivas y ayudan a que el caos sucedido en el modo historia, se vaya haciendo más patente ya que no sufren ningún tipo de continuidad y nos llevará a confusión.  Pero esto solo en el grado del desarrollo e la historia, en lo jugable la cosa pinta aun peor.

El Boar Hat se convierte en nuestra base de operaciones y desde ahí podremos elegir las misiones, tanto principales como secundarias, pero siempre y cuando hayamos llegado al lugar adecuado para poder hacerlas y es que para ello, nos podremos desplazar a lo largo de un mapa que iremos desbloqueando a medida que superemos el modo campaña, pero ya advertimos que no es demasiado grande y no da demasiado juego.  Apenas tendremos misiones principales como para 4-5 horas de juego, pero con las secundarias multiplicaremos enormemente esta cantidad.

Las misiones se dividen en:

Versus con o sin pareja contra uno o dos enemigos, compartiendo barra de vida y donde nuestra principal misión es hundir a porrazos al enemigo.  En las misiones acompañado, notaremos que el segundo jugador carece de cualquier atisbo de inteligencia artificial y aunque no entorpezca, se muestra como innecesario.

Enfrentamientos contra enemigos, donde la principal dificultad radica en el tiempo que tenemos para destruir un número limitado de ellos.  Como curiosidad, jamás encontraremos más de dos tipos diferentes de enemigos y el número total de enemigos diferentes se puede contar con los dedos de las dos manos y sobrándote muchos de ellos.

Misiones de recogidas de material, donde jugaremos exclusivamente con Elizabeth, sobre un mapa predeterminado que dispone de un número de elementos que tenemos que recoger en el mismo.  La dificultad viene por el hecho de que esta princesa es incapaz de defenderse, su vida en principio se limita a dos impactos y va acompañada de Hawk, cuya inteligencia artificial hará que pase de nuestro culo para atacar a los enemigos que el vea conveniente.

Tras completar las misiones, obtendremos una nota de rango, que va de la B a la S, esta nota estará relacionada a la puntuación que obtengamos, ya que si esta supera los 10000 obtendremos el grado más alto.  Este sistema, que está ligado a ciertos logros del juego, se resuelve como algo injusto e incluso estúpido, ya que en algunas misiones sin demasiados esfuerzos quintuplicaremos la cifra mientras en otra, por la cantidad de enemigos y las posibilidades, nos quedaremos muy lejos de esta, quedando pendiente de los diferentes power ups que obtendremos en el desarrollo para poder rejugarlos en un futuro y llegar a la cifra necesaria.  Además esta nota viene ligado a un proceso llamado los “cotilleos” que darán popularidad a nuestros personajes y que nos permitirá desbloquear otras tantas misiones cuando superamos ciertos cortes.  Por cada misión terminada en B obtenemos un 5% de popularidad y se ampliará en 1 % por cada rango superior hasta llegar al 100% de una zona en concreto, pero las distribuciones de misiones nos muestran regiones donde llegaremos fácilmente a esta cifra junto a otras que nos obligará a conseguir mejor puntuación para raspar hasta el último porcentaje, dándonos la impresión de que es un modelo de puntuación poco pensado.

Y es que la sensación que te da el juego tras llevar unas horas en el mismo, es que está muy poco cuidado en todos los aspectos, pero sobre todo en lo jugable.  Además de disponer de pocos ataques y unos especiales muy descompensados entre los diferentes personajes, el sistema de cámaras y el autofocus, además de las resoluciones de las misiones, provocan que lo más fácil para el jugador sea spammear el botón de cuadrado como si no hubiera mañana.  Lo frustrante llega en el momento en que quieres atacar a algo y el autofocus te corrige como te da la gana, dejándote al personaje pegando al aire o mareándote sin ningún sentido, cosa que duele demasiado en las misiones donde tenemos el tiempo extremadamente contado para acabar con todos los enemigos.  Al final, y a base de repetir, nos damos cuenta de que en algún momento lo conseguirás y no porque hayas mejorado, sino porque la suerte te ha acompañado para ello.   Como bonus ante tal despiporre, nos encontramos que algunos personajes usan el ataque básico ligado a la barra de magia, una barra que no se restaura con el tiempo, sino cuando la agotas, dejándote unos segundos sin posibilidad de defenderte y no solo te rompe el ritmo, sino que te deja expuesto y sin posibilidades frente a los rivales.

La representación de los personajes es más vistosa en las imágenes pausadas que en la realidad, ya que no es un buen cel shading el que nos encontramos cuando podemos ver que en ciertas poses, los enemigos parecen como si tuvieran máscaras puestas.  Además las animaciones de los mismos son muy limitadas, con lo que los personajes apenas muestran ningún atisbo de emoción, siendo poco más que maniquíes al servicio de nuestro pad.  Pero ojo, tampoco veremos una buena representación en sus ataques y características, actuando de la manera más genérica posible en la mayoría de los casos.  Por último, en los casos en los cuales se ha decidido darle una jugabilidad diferente a algún personaje en concreto, el resultado todavía es peor como sería en el caso de King, para el cual el botón de salto se convierte en el botón de flotar en el aire y aporrearlo solo nos permitirá subir y bajar como si fuéramos un ascensor, lo que nos dejará en muchos casos a una distancia que no sabemos si será suficientemente cercana para nuestro ataque, y provocando que muchas veces nos veamos golpeando al aire en un combo de lo más ridículo.

Completar las misiones secundarias nos dará acceso a ciertos objetos que nos permitirán acceder a ciertos beneficios en nuestros personajes, en algunos casos serán pasivos y en otros tendremos que asignarlos manualmente.  Es quizás uno de los puntos positivos, ya que nos animará a intentar cumplir ciertas misiones con el fin de poder mejorar otras que se nos hayan atascado.

El juego se encuentra subtitulado al castellano, el audio en japonés y por esa parte no podemos achacarle ninguna pega.  La música es repetitiva y parece sacada de cualquier JRPG al uso, además no encontraremos temas reconocibles del anime ya que lamentablemente no se han licenciado.

En su conjunto, Seven Deadly Sins: Knight of Britannia es un juego roto, descompensado y mal planteado, con poco que juegas te das cuenta de que ha sido hecho con prisas o directamente con poco cariño.  Una apuesta que solo se podría recomendar a fans que se conformen con muy poco.  Para el común de los mortales, este título solo sería recomendable para los adictos a los juegos aplatinables siendo consecuentes con el precio del mismo.

Pese a la negatividad del análisis, del cual se me olvidaba indicar que los escenarios se repiten hasta la saciedad, debo salvar el hecho de que la poca duración de las misiones y el sistema de evolución engancha lo suficiente como para al menos entretener, cosa que no todos los malos títulos consiguen.

 

 

https://youtu.be/7G0j8nlC5EE Ante todo, debo de decir que hace ya muchos años que para mi, Bandai Namco se quitó el sambenito de los videojuegos basados en licencias anime con una calidad más bien ínfima, pero con The Seven Deadly Sins ha vuelto a recuperar para mi, parte de esa mala fama…

Análisis

Nota Final – 5



5/10

Solo para muy fans

La oferta que nos da Bandai Namco con este título se limita a dar lo mínimo indispensable sin preocuparse nada de lo jugable. Listo para cumplir con la licencia pero muy triste en general.

Puntuación de Usuarios: ¡Se el primero en votar!

Gref

Gref

Los videojuegos son el noveno, décimo o undécimo, arte.Son capaces de transmitir sentimientos, y la mayoría de ellos, el sentimiento de culpa... por tenerte tantas horas enganchado.
Gref
About the author

Gref

Los videojuegos son el noveno, décimo o undécimo, arte. Son capaces de transmitir sentimientos, y la mayoría de ellos, el sentimiento de culpa... por tenerte tantas horas enganchado.

Be the first to comment

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*


*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Para continuar tienes que aceptar la política de cookies. Más información.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí .

Cerrar