Análisis – Code Vein

El mundo que conocemos se ha esfumado dejando tras de si una sociedad de renacidos que se hacen llamar “Vein“. Todos ellos con necesidad de absorber sangre como medio de subsistencia, para lo que deberán adentrase en las ruinas de la ciudad en busca de humanos o unas misteriosas perlas de sangre que aparecen de un árbol de leño blanco.

Es aquí en donde comenzamos la historia de Code Vein. Renacemos y nos encontramos con la obligación de búsqueda de sangre. Para lo que tendremos que recorrer la primera mazmorra del juego. Ya en esta primer compás podemos ver y conocer lo que nos plantea y ofrece este juego. Mucho pasillo con enemigos de todo tipo donde podremos ir encontrando atajos para llegar a un jefe final. Suena familiar a un juego “Souls”, y así es. Code Vein no se oculta en las sombras y muestra la idea de Bandai Namco de tener su propio título dentro del género. Ahora queda preguntarnos si lo consiguió.

Si bien la idea de inicio en Code Vein era generar su propio “souls” parece que durante el desarrollo han habido cambios de rumbo, ya que aunque tenemos todos los elementos característicos de Dark Souls, incluso su propio Anor Londo, encontramos una mecánica jugable y elementos que lo alejan significativamente de este. Comenzando con el hecho de que este juego está pensado para jugar acompañado, ya sea por parte de otro usuario o junto con la inteligencia artificial del juego. Si, también es posible jugar completamente en solitario, pero a no ser que te gusten las experiencias muy duras, poco balanceadas y soportes bien la frustración, adelante. Pero trataremos este aspecto después. Respecto a la historia, tenemos varios finales alternativos, en función de las decisiones que tomemos y de haber cumplido o no ciertos requisitos.

Code Vein es un juego con una atmósfera y una estética que me ha recordado mucho al último Bloodstained: Ritual of the Night, con personajes con un estilo anime muy característico, en donde tenemos protagonistas en la mayor parte de las ocasiones enseñando demasiada piel y curvas. El diseño de personajes es bastante variado y seguro que a más de un jugador le recordará a algún anime o manga del que sea fan. Esta estética atraerá a un elevado público, pero también opino que generará algo de rechazo en otros sectores de la sociedad. Eso sí, nosotros crearemos a nuestro propio protagonista, pudiendo elegir entre hombre o mujer y una elevada caracterización que puede llevarte, si eres muy detallista, a emplear la mayor parte del tiempo en tu primera sesión.

Ahora bien, tratando de succionar todo el jugo del título, diré que aunque en la introducción del análisis he hablado de él como un título que pretende ser uno más en el género “Souls”, para mi, tras finalizar el mismo, me ha dejado más un regusto a Monster Hunter o God Eater 3. Ya que la mayoría de enemigos y jefes finales, precisan más de un machaque continuo del botón de ataque que de una estrategia de combate, en done conocerte los ataques y movimientos del adversario. Quizás por eso mucha gente se haya visto desilusionada con tras su lanzamiento, ya que esperaban un género de juego y se han encontrado con otro diferente.

El juego comienza con un tutorial en donde aprender las mecánicas básicas, ya sea de golpe como de protección o defensa. Pero no es nada nuevo que no hayas podido aprender anteriormente jugando a algún otro título del género “souls”. Uno de los aspectos que caracteriza a Code Vein es que no estaremos encadenados a una clase inicial, ya que en este juego se nos irán otorgando unos “catalizadores de sangre” con el que poder adquirir una técnica de juego basada en la fuerza, la agilidad, la magia o la combinación de todas ellas, ya que cada catalizador contendrá una serie de habilidades y técnicas de ataque/defensa. Parecería una idea genial, ya que casi desde el principio tenemos una de estas configuraciones, pero al final acaban liándose tanto que incluso en la última fase de juego, tras el último combate aún te siguen entregando nuevos catalizadores de sangre. Que tiene sentido, ya que los catalizadores vienen a ser tu vínculo con algún personaje y la adquisición de sus poderes o técnicas de ataque/defensa.

Estas diferentes técnicas dentro de cada catalizador podrán ser transferidas al resto de catalizadores a través de dos mecánicas: consiguiéndolas a cambio de recursos y miasma o mediante su uso con lo que ir aumentando su familiaridad. Al principio no te queda del todo claro, y quizás sea tarde cuando veas que ya queda poco para la parte final del juego y no te queden ni recursos ni combates suficientes para poder usarlas en otros catalizadores de sangre. Pero siempre te quedará la “partida plus” o rejugar mazmorras, pero sin su jefe final, para aumentar su familiaridad.

La parte que menos me ha gustado del juego es el momentos en el cual vamos conociendo la historia y el trasfondo de nuestros compañeros. En estos momentos, en vez de hacernos disfrutar con cinemáticas, el juego nos traslada a un “mundo de recuerdo” y allí según avanzamos de forma lenta (esta bloqueado el botón de correr) vamos encontrando escenas estáticas de los personajes y conversaciones entre ellos. Muy tedioso e insufrible, sobretodo si te ves en la situación de ver varias de ellas a la vez. Ya que cada una de estas secuencias puede llevarte más de 5 minutos, cuando lo que tu quieres es acción.

En Code Vein tenemos el “miasma” como moneda de juego, con el cual comprar diferentes tipos de armas y consumibles, o para aumentar nuestro nivel e ir mejorando nuestros números de vida, energía, aguante, etc, como para también comprar las distintas habilidades presentes en los diferentes catalizadores de sangre.

Las armas son bastante variadas, encontrando armas ligeras, pesadas, a distancia, de corte, contundentes, etc y dentro de ellas algunas con poderes o efectos únicos y especiales como con efecto fuego, rayo, hielo, veneno o sangre. La absorción de sangre se convierte a su vez en otra mecánica importante, la cual realizaremos a través de golpear a los enemigos con nuestra espada como con los ataques especiales de absorción. Esta sangre hace el papel de “mana” y el cual será requisito indispensable para poder ejecutar las diferentes habilidades y magias equipadas en nuestro catalizador de sangre.

Aparte de armas de corte que iremos encontrando al vencer enemigos y en diferentes cofres, también dispondremos de un “velo de sangre” que equivaldrá a nuestra armadura, la cual nos mejorará o empeorará ciertas características de resistencia o ataque. Estos al igual que las armas los podremos ir mejorando a cambio de miasma y objetos de construcción.

Respecto a consumibles, encontramos los característicos dentro de un juego tipo “Souls”. Objetos que aplicarán distintos efectos a nuestras armas, así como materiales de mejora de equipo y armas, de resistencia a elementos, marcadores de posición, así como otros con los que aumentar la cantidad de vida regenerada como las veces que podemos regenerarla (los famosos “frascos estus” de Dark Souls).

Pasando ya por alto todos estos elementos propios del género “souls” nos centramos en la jugabilidad que nos ofrece Code Vein. El juego no tiene un selector de dificultad, pero si que nos da la posibilidad de jugar desde el inicio con un compañero (ya comenté que otro jugador o la propia IA). Si decidimos, como en mi caso, jugar en modo off-line y que sea la IA quien maneje a tu compañero, el título, para mi percepción se vuelve asequible (puesto no quiero usar la palabra fácil). Podremos ir avanzando por las diferentes mazmorras y venciendo a los diferentes jefes sin desesperarnos mucho por morir repetidamente, ya que nuestro compañero nos parecerá que va “chetado” con ataques muy poderosos. Además que todos ellos llevarán la habilidad, hasta en más de 3 ocasiones, si el enemigo nos consume toda la barra de vida. Esta vida es a cambio de vida de él, por lo que se nos rellenará en mayor o menor cantidad. Pero como pueden también autoregenerarla no es un problema mayor. Esto queda traducido en que en la mayoría de jefes finales, nuestra labor será más de esquivar y confiar en la fuerza y destreza de nuestro compañero para ir bajando la salud del jefe final. Y nosotros acercarnos solo en los momentos que lo veamos más vulnerable. Nuestro compañero puede morir, y será aquí cuando comience el reto. Pero no temáis, ya que si somos derrotados, resurgiremos en el último muérdago (llámalo hoguera o punto de control) con nuestro compañero. La localización de estos puntos de control, por lo general se encuentran bien localizados, cerca de jefes finales y sin mucho recorrido entre medias con enemigos molestos.

Cada uno de los compañeros manejados por la propia IA tendrán su propia clase, ya sea más de cuerpo a cuerpo, como con ataques a distancia. Aunque a mi me dio la sensación de que alguno es mucho más poderoso que otros, o al menos, su set de ataques está mejor implementado y es más difícil que sucumba ante los enemigos.

Pero, que pasa si decidimos jugar en cooperativo con otro jugador. Aquí va a depender de lo bien que se os de este tipo de juegos. Las partes de mazmorra no supondrán un problema, ya que a excepción de ciertos momentos con oleadas de enemigos, en el resto de zonas se encuentran repartidos y no suponen un reto. Pero como no logremos hacer un buen equipo a la hora de enfrentarnos a un jefe, y estar ambos equipados con la habilidad de regenerar la vida del compañero, podemos pasar a un nivel de dificultad difícil en un instante y que se nos atragante esa fase del juego. Por lo que la dificultad queda supeditada a lo bien que sepamos jugar.

Y por último en lo referente a la dificultad tenemos el modo “en solitario”, y que creo no esta nada balanceado y que no merece la pena ponerte a ello, más allá de que sea un reto personal. Ya que te encontrarás con jefes extremadamente poderosos que en más de una ocasión terminarán con tu vida en un simple combo de golpes.

Los jefes son bastante variados tanto a su diseño como a sus técnicas de ataque, por lo que tocará aprender muchos patrones para así poder participar en el combate. Pero es verdad que la dificultad de los mismos en el inicio es bastante baja, siendo en los últimos compases de Code Vein en donde nos encontraremos jefes de elevada talla y poder que pueden llegar a frustrarnos. En especial el jefe final, un jefe de lo más tedioso debido a su barra de vida y al poco daño que logramos realizar sobre su cuerpo.

Respecto al título, aún siendo de mazmorras, la mayoría generadas por pasillos, el juego se hace gratificante en su exploración. Recorriendo todas las esquinas para encontrar mejor equipamiento o fragmentos de historia. Además no será difícil conseguir completar las diferentes mazmorras al 100%. Para la exploración dispondremos un mapa, el cual no es el mejor y que facilitará que nos desorientemos, pero no nos encontraremos sin ningún referente de nuestra posición. Además encontraremos elementos que nos irán revelando el mapa, así como quedarán registradas las zonas por las que ya hayamos pasado con un punteado, por lo que facilita encontrar zonas inexploradas.

Finalizar el análisis tratando el tema del apartado sonoro. Es una delicia la banda sonora para este título, aunque si bien es cierto, que en algunos compases parece no encajar del todo, no es ningún punto en contra para el título. Quizás recomendaría bajar un poco el sonido de los efectos sonoros, ya que están muy altos y pueden llegar a ensombrecer la música del juego.

Para concluir este análisis me queda la sensación de que en sus inicios de desarrollo el juego quería abarcar mucho, mezclar distintos géneros para así crear un juego con una esencia propia y diferenciadora. Y quizás ese haya sido su mayor pecado, ya que al final no queda definido dentro de ningún género a mi parecer. Quizás con las ideas más claras, si que pudiera trabajarse en una segunda entrega, ya que la estética y el universo creado en Code Vein son bastante atractivos. Un juego que disfrutaremos, pero que necesita definir mejor que quiere ser.

El mundo que conocemos se ha esfumado dejando tras de si una sociedad de renacidos que se hacen llamar "Vein". Todos ellos con necesidad de absorber sangre como medio de subsistencia, para lo que deberán adentrase en las ruinas de la ciudad en busca de humanos o unas misteriosas perlas…

Code Vein

Nota Final – 7

7/10

Mezcla de géneros

Code Vein llega como propuesta de Bandai Namco por tener su propio “souls”. Quizás peca en la mezcla de géneros y en su amplitud. Algo un poco más definido y conciso hubiese obtenido mejores resultados. Pero aún así recomendable.

Puntuación de Usuarios: 5 ( 1 votos)

GIF Cosmico

Buscando el equilibrio entre la profesionalidad y la pasión.
GIF Cosmico
About the author

GIF Cosmico

Buscando el equilibrio entre la profesionalidad y la pasión.

Be the first to comment

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.